PLAN DE PARTO II

Después de la introducción del post anterior, vamos a cositas más concretas…

  Paso a contar alguno de los procedimientos que se llevan a cabo, a veces necesarios, la mayoría innecesarios y casi siempre sin información ni consentimiento:

MANIOBRA DE HAMILTON: muchas veces, cuando la mujer está ya salida de cuentas o próxima a la fecha, en un chequeo rutinario, le hacen un tacto vaginal (cosa innecesaria también) que suele describir como “especialmente doloroso” y tras el cual el ginecólogo suele decir “en un par de días como mucho te pones de parto”, todo esto, como comentábamos sin contar lo que ha hecho, las consecuencias ni nada, y por supuesto sin pedir consentimiento… y ¿qué ha hecho? pues una maniobra de hamilton, que es un tipo de inducción mecánica, en el que  con los dedos, ha separado las membranas amnióticas del cuello del útero, lo cual “se supone” quedesencadena la producción de prostaglandinas, lo cual, “se supone” que debería desencadenar el parto. Esto, muchas veces, NO sucede, lo ñunico que se ha conseguido es hacer pasar a la mujer por un proceso desagradable y doloroso, en otras ocasiones, puede producir rotura de bolsa antes de tiempo, sin que se desencadenen contracciones, lo cual lleva a medicalización del parto para que comiencen las contracciones, en otras ocasiones, puede causar infección que afecte tanto a la madre como al bebé (por esta razón los tactos han de ser en menor número posible, si andas urgando, al final puedes causar infección, es de cajón), se puede causar también una hemorragia en caso de que exista placenta de inserción previa no diagnosticada, que se desencadenen contracciones muy seguidas y descontroladas que pueden causar malestar fetal… en fin, “pros” poco claros como sería el inicio del parto (que no sería in inicio espontáneo y natural) y un montón de contras.

 

INDUCCIÓN: a veces, por diversos motivos, ya sea sufrimiento fetal, envejecimiento de la placenta (cuando llegas a la semana 42 la placenta ya no funciona como debería y los nutrientes no llegan adecuadamente al bebé), estancamiento del crecimiento o bajo peso del bebé (teniendo en cuenta que en las ecografías el margen de error es de 500 gr, lo cual en un bebe de 2 kilos es muchísimo, hay que tener mucho ojo con esto), etc. El parto se induce de manera artificial sin esperar a que se desencadene. Precisamente porque ha sido de manera artificial, muchas veces no se llega a la dilatación completa y acaba en cesárea. Es sorprendente ver como el porcentaje de inducciones aumenta sustancialmente dependiendo de la época del año (justo antes de verano o navidad, es decir en épocas de vacaciones se dispara) o de la semana (cada vez hay menos nacimientos en fin de semana), porque el bebé es demasiado pequeño (al final nace con un peso adecuado y por encima del mínimo que se “requiere”) o porque es demasiado grande y hay desproporción cefalo-pélvica (al final el bebé nace sin problemas, cabe perfectamente por el canal del parto y con un peso perfectamente normal y “anda, pues no era tan grande”) o un largo etc. de razones que no dejan del todo claro su “urgencia” para llevar a cabo dicha inducción y que muchas veces tiene consecuencias a largo plazo (si el parto no se ha desencadenado sólo, suele ser porque el bebé necesita más tiempo de horneado, dicho mal y pronto, si sacas el bollo antes de tiempo, quedará un poco crudo, sin terminar de hacer, ¿no?)

CESÁREA: al igual que la inducción, muchas veces se programa césarea por diversas razones, por ejemplo, la placenta está adelantada y no hay hueco para que pase el bebé, o hay algún tipo de malformación en el útero, o presencia de un mioma, etc. Pero otras veces, se programa cesárea también por causas no del todo claras… por ejemplo que el bebé “venga” en podálica (osea, de culo) a veces, según la postura, se supone que no se va a poder dar la vuelta, pero muchas veces, aún viniendo de culo y aun estando de culo hasta el último momento, puede darse la vuelta durante el parto o incluso se puede dar a luz así, de nalgas, es más costoso, pero nacen muchos niños así, no es realmente necesaria una cesárea (insisto, depende de qué tipo de podálica), por la existencia de una cesárea previa y “amenaza” de rotura de útero (atención, spoiler, se puede parir vaginalmente aunque previamente te hayan hecho una cesárea, incluso dos)
Muchas cesáreas, acaban siéndolo porque no se dejan los tiempos de espera adecuados a la madre y al bebé, a pesar de no haber sufrimiento fetal y de que todos los valores sean normales, llega un momento en que “ya llevas demasiado tiempo, te lo sacamos”, muchas, por inducción que no ha prosperado, y una vez más, es increíble la cantidad de cesáreas que hay justo en épocas de vacaciones, o cuando hay un mundial, o en hospitales privados (se cobra más por una cesárea que por un parto vaginal). Y Punto. Y por supuesto, si es necesaria, adelante y bienvenida sea, pero no deja de ser una intervención, una cirugía mayor, que a ser posible habría que evitar, la recuperación es peor, depende del hospital olvídate del piel con piel y del establecimiento de lactancia temprana, hay separación bebé-mamá… que no es lo ideal vamos.

  RASURADO: viene siendo el que te hagan las ingles brasileñas a cuchilla para que los pelos no molesten, se supone que se hace para evitar infecciones, pero no se ha demostrado que esto sirva de algo… de hecho es una práctica que creo que hace tiempo ya que apenas se practica (bien, una menos).

ENEMA: atención, spoiler; durante el parto, con los esfuerzos, los empujones y los movimientos de tripa, puede que salgan más cosas además del bebé, ¿qué cosas? cosas escatológicas Peter. Así que una práctica que era bastante habitual era plantarte un enema sin preguntar en cuanto entrabas en el hospital, en principio para vaciar intestinos y que al llegar al paritorio no dejaras más regalitos de la cuenta por ahí, es incómodo, causa muchas veces retortijones y dolor, lo cual, no ayuda con el tema contracciones, muchas veces, acababas dejando regalitos igualmente en el paritorio pero a modo “aspersor” lo cual para tema infecciones, limpieza, etc. No es lo ideal… total, que es otra práctica que creo que apenas se realiza ya (otro minipunto para las parturientas).

EPISIOTOMÍA: esta es una maravilla de la técnica que, ¿en qué consiste?? Tijeretazo en los bajos, así, sin anestesia ni nada (bueno, menos si has pedido la epidural, que entonces sí), y sin informarte, sin pedir consentimiento ni nada de nada, total, para qué, si sólo te están mutilando un poquito…. Es lo que viene a ser un rajote para agrandar el agujero por el que saldrá tu retoño, se supone que porque si te desgarras tú de forma natural cuesta más que cierre… los años y las cientos de miles episiotomías realizadas, han demostrado que esto no es cierto, que se cura mejor un desgarro, que en muchas ocasiones o no hay desgarro o es mínimo, y que la episiotomía muchas veces te destroza el suelo pélvico, recuperarse es complicado, y deja unas secuelas en las bajeras muy divertidas… esta sí es una práctica muy habitual, y además de esas que no te comentan y que sueles conocer su existencia cuando en medio del mar oxitocínico de amor con tu retoño en brazos te dicen “vamos a coserte la episiotomía” y tú: ¿¿la quéééééé??.

OXITOCINA SINTÉTICA: lo primero que hay que saber, es que la hormona principal durante el parto, es la oxitocina, que es la responsable de las contracciones, pero que es una hormona que tu cuerpo es capaz de producir de manera natural (oh locura, tu cuerpo está preparado para parir, qué cosas), lo cual, no suele importar mucho, porque esperar a que tu oxitocina haga el trabajo, lo mismo es esperar mucho y no vayamos a aburrirnos, te la meten así en cuanto te descuidas para acelerar el proceso, eso sí, también muchas veces sin avisarte; te van a poner suero para mantenerte hidratada (cosa que tampoco es muy necesaria, por algo tenemos boca para beber, digo yo) y casualmente en el suero te meten oxitocina, lo que pasa es que se les olvida comentarlo, y cuando te quieres dar cuenta tienes unas contracciones que no van acorde con tu dilatación, van mucho más rápido, más intensas, más duraderas y con menos espacio temporal para el descanso, por lo que te ves obligada a pedir la (bendita/maldita) epidural quizás antes de tiempo, que no tiene por qué ser malo del todo, pero oye, lo mismo tú querías prescindir de ella (también tiene sus efectos adversos, no todo es felicidad y droga buena), o esperar lo máximo posible a ponértela…. Y qué diantres, que por qué hay que acelerar un proceso que tiene sus tiempos si todo va bien… ¿por qué meter prisa? El parto es cuestión de tiempo, cada una SUS tiempos.

FÓRCEPS Y VENTOSA: tod@s hemos oído hablar de estos maravillosos inventos, que como todo lo anterior, a veces son necesarios, otras no, (si unos hospitales los usan mucho y otros los usan poco, que quiere decir, ¿que a los primeros van casi todas las parturientas con complicaciones? ¿Qué en el segundo los protocolos son más laxos? No sé, lo dejo a la imaginación del lector), lo que es cierto, es que la mayoría de las veces, a la madre le dejas el chichi para cualquier cosas menos para farolillos… bye bye suelo pélvico again…

LITOTOMÍA: esto viene a ser el clásico parir tumbada. Antaño, cuando las mujeres parían, no las parían, una se movía, se iba colocando como mejor encajara las contracciones, de pie, a cuatro patas, de cuclillas… y era la partera la que se acomodaba a esta situación, al fin y al cabo en realidad, la que hace el trabajo importante, es la madre, no los doctores…. Pero con el tiempo, pues oye, ir persiguiendo a la madre y tener que colocarte tú según ella quiera, pues no es cómodo, así que la tumbamos, le abrimos bien las piernas y así lo vemos todo bien…. ¿Cuál es el problema? Que tumbadas, el coxis se aplasta y el canal del parto se estrecha, lo cual es una gran idea teniendo en cuenta que tenemos que sacar un melón por el hueco del tamaño de una uva (un aplauso al que se le ocurrió la idea) y además, un gran aliado que tenemos que es la fuerza de la gravedad, pues queda ausente en esta postura… pues eso, seguimos facilitando el trabajo a la mamá y al bebé, (ovaciones por favor).

MANIOBRA DE KRISTELLER: la joya de la corona. Esto viene consistiendo en que uno o varios de los miembros del personal se tumban sobre ti apretando tu barriga hacia abajo para empujar al niño hacia la salida. Es una maniobra tan desaconsejada por todos los organismos de salud que cuando te la realizan, por supuesto ni te piden permiso ni aparece en tu historial médico, (invito de nuevo a buscar historias de parto en las cuales, las madres al pedir historial para presentar denuncias por mala praxis dicha maniobra no aparecía y los médicos negaban haberla realizado, saben a lo que se enfrentan). Como maravillosas secuelas….(redoble de tambores):  Rotura de costillas, rotura de útero, desgarros vaginales grado 4, lesiones cerebrales en el niño, rotura de clavícula en el niño, lesiones en el cuello, incluso muerte perinatal… en fin, un dulce. Igual que las intervenciones anteriores he defendido que tienen sus momentos de uso, esta se desaconseja SIEMPRE. Aún no sé por qué se sigue realizando, y se hace, mucho.

Un capítulo a parte son los protocolos con el recién nacido, la separación, contacto piel con piel, etc.

  Después de este chapón, muchos diréis y tú qué coño sabes, no eres médico, no has parido… pero tengo experiencias de parto muy cercanas (estoy preparando un post sobre esos relatos) y desde que mi hermana quedó embarazada por primera vez, hace 10 años, yo no he parado de leer, de informarme, de recopilar datos, de leer estudios, experiencias personales, tanto de pacientes como de doctores, obstetras, pediatras, etc. y todo ello me ha servido para decidir cómo quiero que sea nuestro parto, más de uno me dirá “pues vete al bosque a parir abrazada a un árbol”, de hecho ya me lo han dicho, curiosamente, hombres, y yo digo NO, tengo derecho a una atención médica respetuosa, que se ocupe de mi bienestar y del de mi pequeña y no sólo de su comodidad (la de los médicos), tengo derecho a que los profesionales en cuyas manos me pongo y que cobran por ello, hagan bien su trabajo, y por eso me he informado mucho, durante una década, para poder exigir mis derechos, para poder elegir un hospital en que los porcentajes de instrumentalización, cesárea, inducción, episiotomía, muerte de madre o bebé… son mínimos… y si existen hospitales donde se hace bien, con respeto, que demuestran que toda esa violencia no es necesaria, y la rechazan, ¿por qué hay otros en los que no?.
Por todo esto, tengo muy claro mi plan de parto, aunque en el centro y con los profesionales con los que voy a parir mi plan de parto es prácticamente el protocolo normal de actuación del hospital, así que estoy muy tranquila. En su momento escribiré otro post explicando el parto a ver si tenemos suerte, no tenemos ninguna complicación (real) y todo va como nos gustaría.

 

ANEXO

De la epidural no he hablado, porque es un procedimiento que sí está informado (viene siendo imposible ponerle la epidural a una persona consciente sin su consentimiento), aunque por ejemplo a mi hermana ni le preguntaron, en cuanto dijo “me duele” la llevaron directa a poner la epidural sin preguntarle si la quería ya o si quería esperar, una vez más, si los doctores me llevan a poner la epidural… será que es lo que toca ¿no? en esos momentos ni lo piensas… pero bueno, que aquí sí que no es lo habitual, te preguntan si la quieres, aunque muchas veces como digas “de momento no” ya tienes malas caras y como digas horas después “ahora sí” ya hay burlas (a veces) y malas caras otra vez y “¿pues no eras tan fuerte? ahora te aguantas un ratito” y cosas así (remito otra vez a relatos personales de www.elpartoesnuestro.es).

  El caso es que la epidural pues tiene sus pros y sus contras, como pro principal, obiamente, te quita el dolor, lo cual, después de muchas horas de parto, te permite descansar, coger fuerzas cuando pensabas que ya no podías más, despejar la mente, incluso dormir un poco, lo cual muchas veces es necesario para enfrentar la última etapa del parto…. como contras, ya no puedes moverte, al dormirte de cintura para abajo, muchas veces la dilatación y las contracciones se paran y el parto deja de progresar o progresa más despacio, y tú, pues no trabajas igual los pujos o los movimientos necesarios para el expulsivo, lo que termina llevando (a veces) a cesárea, kristeller o instrumentalización (fórceps o ventosa) y además, la epidural, le llega al bebé también, de forma que nace medio atontado, ya no es capaz muchas veces de realizar un enganche temprano a la teta, y la lactancia puede verse comprometida o retrasada.     Normalmente de todo esto tampoco te informan, que oye, si llegas a las 12 horas de parto con dolores y estás desesperada y necesitas descansar, pues obviamente pides la epidural en chino si hace falta, pero creo que es necesario que tod@s, papás y mamás, sepamos estos pros y contras, lo mismo alguna alguna vez piensa, “pues yo aguantaría más, pero pa que si tengo al alcance de la mano la epi” y si supiera todas estas cosas pues lo mismo no la pedía….

Yo tengo claro que quiero INTENTAR prescindir de ella, que aguantaré todo lo que pueda, pero que si veo que el cansancio y la espera me va a hacer peor que usarla, pues la pediré, no descarto nada, en cada momento iremos decidiendo lo mejor para nosotros, decisiones informadas, sopesadas y tomadas por NOSOTROS que somos los que tenemos que decidir sobre nuestro parto (por supuesto siempre y cuando todo se desarrolle de manera NORMAL, sin complicaciones, etc.).

Hasta aquí todo el chapón sobre el plan de parto, del cual, por cierto, en realidad, al final hablo poco XD.

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